Consideraciones de extrañar!

Se puede extrañar a alguien que tienes sentado al lado. Eso es casi seguro.
De lo que no estoy tan seguro es de si, cuando extrañas a alguien, extrañas a alguien o extrañas algo. No me explico ¿verdad? Veamos, lo intento de nuevo:
¿Se extraña a la persona, o a lo que te pasa cuando esa persona está contigo? Respondiendo a esta pregunta quedaría esclarecido el punto numero dos de estas consideraciones, si es que estas consideraciones estuvieran numeradas.
Es, como casi todo, una cuestión de reacciones químicas, volátiles como ellas solas. En ese caso no extrañamos a nadie que no seamos nosotros mismos sometidos a qué sé yo qué proceso químico complejo.
Ahora parece que lo que extraño es hacer silogismos (si no sabes que es esto, sigue leyendo), que siempre me dieron un poco de flojera pero también mucho gusto.
¿Se puede extrañar algo que ya no tienes/haces/eres y que en su día no te gustaba? Me parece que sí, somos unas criaturas enrevesadas, la verdad.
Total, que extrañar es como la H, que si está, a veces estorba, pero si no está todo es rarísimo. Ya no digamos si la puta es intercalada.

El silogismo es una forma de razonamiento deductivo que consta de dos proposiciones como premisas y otra como conclusión, siendo la última una inferencia necesariamente deductiva de las otras dos. Fue formulado por primera vez por Aristóteles, ampliamente reconocido como padre fundador de la lógica.

Hasta Mañana!

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