La reencarnación…

vidaspasadasTengo una teoría que he ido madurando con el tiempo: creo que después de morir seguimos con la vida que tenemos y vamos empalmando una con otra. Es como si fuera, nuestra vida, un videojuego. Se nos acaba la barrita de la fuerza, morimos y volvemos a aparecer en la misma pantalla en la que estábamos, así hasta que pasemos el nivel.

Llega un momento en que el cuerpo llega a un límite de desgaste y edad y es cuando nacemos de nuevo y tenemos una nueva vida. Es decir, esto de continuar la partida es hasta un límite de edad, una fecha de caducidad, que todos tenemos al nacer, cual huevos del Walmart.

Creo en la reencarnación, creo en las energías que continúan…. Creo que el cielo y el infierno siempre están en vida y en muerte, y lo normal es que haya etapas de ambos. Dependiendo del lugar geográfico donde hayas sido asignado tendrás unas intensidades u otras.

Tenemos un gran problema en esta sociedad occidental para familiarizarnos con la muerte. La tenemos en un lugar muy elevado… aunque está bien que la guardemos respeto quizás lo que no está tan bien es vivir con miedo, porque se vive a medias.

No estoy diciendo que hay que cometer actos suicidas y estúpidos, solo digo que hay que relativizar el paso por la tierra porque si es verdad mi teoría volveremos al punto en el que estábamos a seguir consiguiendo puntos y bonificaciones por pasar pantallas en busca de fortuna (del tipo que sea…. azules, verdes, perfectas o imperfectas).

Tengo otra teoría, esta es incluso más compleja: creo que morimos todos los días un poco y resucitamos otro poco. Creo que, por ejemplo, que te lleves un disgusto porque te dejaron plantado o porque tu equipo ha perdido un partido quita vida, también creo que por cada alegría ganas vida, por cada abrazo, por cada beso, por ver el cielo azul de cerca y de frente,  por cada orgasmo… La barra de energía de tu videojuego aumentará o disminuirá según sea el día. Por eso a veces estamos fatigados y otras veces con la adrenalina a tope. Por eso existen los estados de ánimo, cada uno relacionados con una recompensa o penalización.

Y luego habría un tipo de personas diferentes, que no estarían sujetos a estas normas porque han descubierto que las reglas son estas y se pueden cambiar. En ese grupo se encontrarán los que tienen una particularidad que les hace excepcional, para bien o para mal. No serán seres grises, no pueden serlo. Serán con luz azul o con oscuridad, pero manejaran el videojuego de su vida como si hubieran descubierto uno de esos “trucos” que usábamos para pasar niveles. Habrían descubierto que se pueden modificar los códigos fuente. Quizás ese sea el truco, olvidar lo aprendido y cambiar las características de la partida. Lo mismo sería mejor si la partida durara lo que dura un deseo…el deseo de vida, y dependiera solo de nosotros.

Igual mañana se me ocurre otra teoría distinta…
Hasta Mañana!

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