Todo suma, todo cuenta…


Este espacio personal es donde puedo plasmar y explayar los pensamientos que recorren mi cabeza y que necesito redactar en unas líneas. Ocurren por ideas, videos, campañas publicitarias, diálogos, casualidades, vivencias… se enciende el foco e intento traducirla en palabras.
Ni soy coach, ni psicólogo, ni nada parecido, pero sí me interesa, y mucho, todo lo que tiene que ver con la motivación del ser humano, con las formas de iniciativa, de ver las cosas, de hacer las cosas. Voy a abordar el tema de la experiencia, aspecto que suele aparecer en mi mente y que hoy he decidido escribir.

Será por la edad, por las circunstancias de la vida, pero en el momento en el que me encuentro comienzo a ver las cosas con más lógica, cosas que cuando tuvieron lugar no las percibía como tales, e incluso ahora las llevo a un plano positivo para que de alguna manera puedan enriquecerme como persona y como profesional. Así, siempre he dudado sobre qué labor profesional era la mía, tal vez por ello he trabajado de muchas cosas sin un objetivo bien definido siempre, lo que llegaba era bien recibido. Cumplía con mi cometido, y a la hora de acabar la jornada me marchaba con la sensación de haber soportado una tarea más.

La perspectiva de ahora me ha permitido cambiar de opinión y ser consciente de que todas esas tareas “inertes” que he llevado a cabo sí me han servido para mejorar mis cualidades a día de hoy. El problema radica en que muchas veces no nos paramos a pensar tan siquiera un segundo en nosotros mismos y nos conformamos con la maldita rutina que guía nuestros pasos como becerros o borregos. Yo soy un becerro, por supuesto, todos los días me siento delante de mi computadora durante unas horas, pero recapacito y veo todo lo que queda detrás con un valor añadido, con muchos aspectos positivos y esto está transformándose en una creciente actitud más segura y confiada.

¿Qué quiero decir con esto? Bueno, simplemente comentar que todo cuenta, que las acciones o labores de antaño consideradas obligatorias porque formaban parte del trabajo, probablemente ahora sean la base de algo mucho mejor, de algo mucho más positivo, porque fueron actos que ahora podemos aprovechar ya que nuestra perspectiva de las cosas cambia con los años.
Hemos vivido, hecho, desecho, cientos de situaciones y puede que las que dejamos a un lado ahora también pueden ser importantes y provechosas.
Y eso está muy bien!!!

Hasta Mañana!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *